Eduardo Kac

HISTORIA NATURAL DEL ENIGMA
Eduardo Kac


(NOTA ACLARATORIA: Debo señalar que esta es una libre traducción del texto de presentación que el artista Eduardo Kac tiene en su página [http://www.ekac.org ] y su finalidad última es proporcionar a través de este medio una difusión en nuestro idioma de las innovadoras propuestas transdisciplinares del artista)

La pieza central de la serie “Historia Natural del enigma” es una plantanimal, una nueva forma de vida que llamo “Edunia” y es de mi creación, una flor producida por ingeniería genética que es un híbrido de mí mismo y una Petunia. La Edunia expresa mi ADN exclusivamente en sus venas rojas.

Desarrollado entre los años de 2003 y 2008, y exhibida por primera vez desde el 17 de abril al 21 de Junio de 2009, en el Museo de Arte de Weisman [1], en Minneapolis, “Historia Natural del Enigma” también incluye una escultura pública de gran escala, una suite de ilustración, fotografías y otros trabajos.

La nueva flor es una variedad de Petunia que inventé y produje por medio de la biología molecular. No se encuentra en la naturaleza. La Edunia tiene venas rojas en pétalos de rosa ligero y un gen mío se expresa en cada célula de sus venas rojas; esto es, mi gen produce una proteína solamente en las venas [2]. El gen fue aislado y secuenciado desde mi sangre. El fondo rosáceo del pétalo, contra el cual pueden verse las venas rojas, evoca el tono rosáceo de mi piel blanca. El resultado de esta manipulación molecular es una flor que crea la imagen viva de la sangre humana corriendo por las venas de una flor.

El gen que seleccioné es responsable de la identificación de cuerpos extraños. En esta obra, es precisamente aquello que identifica y rechaza a lo otro que integro en lo otro, creando así un nuevo tipo de ser que es parcialmente flor y parcialmente humano.

“Historia Natural del Enigma” es un reflejo de la contigüidad de la vida entre distintas especies. Usa el rojo de la sangre y el rojo de las venas de la planta como marcadores de nuestra herencia compartida en el espectro más amplio de la vida. Al combinar el ADN humano y el de la planta en una nueva flor, de manera visualmente dramática (la expresión roja del ADN humano en las venas de la flor), pongo sobre la mesa la realización de la contigüidad de la vida entre distintas especies.

Esta obra parece inculcar en el público un sentido de asombro en torno a este fenómeno tan asombroso que llamamos “vida.” El público en general puede no tener dificultad al considerar qué tan cerca estamos realmente a los simios y a otros animales no-humanos, particularmente aquellos con los cuales es posible comunicarnos directamente, como los gatos y los perros. Sin embargo, la idea de que también estamos cerca de otras formas de vida, le parecerá sorprendente a la mayoría de las personas.


Mientras que en la historia del arte uno puede encontrar asociaciones imaginativas entre formas antropomórficas y botánicas (como en la obra de Arcimboldo, por ejemplo), este paralelo (entre seres humanos y plantas) también pertenece a la historia de la filosofía y la ciencia contemporánea. Al plantear nociones que fueron primero articuladas por Descartes. Julien Offray de La Mettrie (1709-1751), ya propuestas en su libro L’Homme Plante [Hombre y Planta] (1784) que “la analogía singular entre el reino de las plantas y el reino animal me ha llevado al descubrimiento de que las partes principales de los hombres y las plantas son las mismas.” La secuenciación preliminar del genoma humano y el de la planta de la familia de las mostazas (Arabidopsis thaliana, en la revista Nature, 14 de diciembre de 2000) han extendido las analogías del artista y el filósofo más allá de sus imaginaciones, en los resquicios más profundos de las células humanas y de las plantas. Ambas han revelado homologías entre las secuencias genéticas de humanos y plantas.

Por lo tanto, el gesto clave de “Historia Natural del Enigma” toma lugar en el nivel molecular. Es al mismo tiempo una realización física (esto es, una nueva vida creada por un artista, tout court) y un gesto simbólico (esto es, ideas y emociones son evocadas por la existencia misma de la flor).

Obtuve una muestra de mi sangre y posteriormente aislé una secuencia genética que es parte de mi sistema inmunológico –el sistema que distingue el ser del no ser, esto es, me protege contra moléculas extrañas, enfermedades, invasores—todo lo que no soy yo. Para ser más preciso, aislé una secuencia de codificación proteínica de mi ADN de mi cadena ligera de Inmunoglobina (IgG) (región variable) [3].

Para crear una Petunia con venas rojas en las cuales el gen de mi sangre es expresado, hice un gen quimérico compuesto de mi propio ADN y un promotor para guiar la expresión roja sólo en el sistema vascular de la flor. Para poder hacer que el ADN, derivado de mi sangre se expresara solamente en las venas rojas de la Petunia, usé el Promotor CoYMV (Commelina Yellow Mottle Virus), del Profesor Neil Olszewski, el cual dirige la expresión de gen sólo en las venas de las plantas. El Profesor Olszewsiki está en el Departamento de Biología de Plantas en la Universidad de Minnesota, St. Paul, MN. [4]

El ADN de mi IgG es integrado en el cromosoma de la Edunia. Esto quiere decir que cada vez que la Edunia es propagada por medio de semillas, mi gen está presente en las nuevas flores.




La escultura que forma parte de “Historia Natural del Enigma,” titulada “Singularis,” es una forma tridimensional de fibra de vidrio y metal, que mide 14 pies y 4 pulgadas de alto x 20 pies y cuatro pulgadas de largo x 8 pies y 5 pulgadas de ancho. Contrasta la escala diminuta del procedimiento molecular con la estructura de tamaño gigante. De la misma manera, la obra apareja la cualidad efímera del organismo vivo con la permanencia de la gran escultura. La escultura está conectada directamente a la flor, porque su forma es una amplificación de formas únicas que se encuentran al interior de esta flor inventada. En otras palabras, la escultura deriva del procedimiento molecular empleado para crear la flor [5]. Con esta hibridación, la escultura revela la proximidad de nuestros parientes más próximos en el reino de las plantas.



Utilicé una formación de imágenes tridimensionales y prototipos de generación rápida para visualizar esta proteína de fusión como forma tangible. Pude crear la coreografía visual de la escultura basada en la singularidad molecular de la flor. La escultura fue creada con un vocabulario de torsiones y giros orgánicos, hélices, capas y otros rasgos tridimensionales comunes a toda vida. La escultura es de un rojo sangre, en conexión con el punto de partida de la pieza (mi sangre) y la coloración venial de la Edunia.

En anticipación a un futuro en el cual las Edunias pueden ser distribuidas socialmente y plantadas en todas partes, pude crear una serie de seis litografías, tituladas “Edunia’s Seed Pack Studies.”









































































Visualmente resonantes como tales con la flor y el tema de la obra, estas imágenes tienen la intención de usarse en los paquetes de semillas que se producirán en el futuro. En mi exhibición en al Museo de Arte de Weisman, presenté una edición limitada de los paquetes de semillas de Edunia, con semillas para plantar Edunias.







NOTAS
1. La exhibición estaba compuesta de Edunias reales, el conjunto completo de las seis litografías de “Edunia Seed Pack”, y una edición limitada de paquetes de semillas de Edunia con semillas reales.

2. El gen que usé es un fragmento de IgG extraído de mi cromosoma número 2. La Inmunoglobina G (IgG) es una clase de proteína que funciona como anticuerpo. La IgG se encuentra en la sangre y en otros fluidos corporales, y es utilizado por el sistema inmunológico para identificar y neutralizar antígenos extraños. Un antígeno es una toxina u otra sustancia ajena que provoca una respuesta inmunológica en el cuerpo, como los virus, las bacteria y los alergénicos). Más precisamente, el fragmento de mi ADN viene de mi cadena ligera de inmunoglobina kappa (IGK) (ver diagrama). En “Historia Natural del Enigma,” la proteína de fusión, producida exclusivamente en las venas rojas, es una fusión de mi fragmento de IgG con GUS (una enzima que me permitió confirmar la expresión vascular del gen).

3. Para su asistencia al tomar una muestra de mi sangre, aislando mi IgG y clonándolo, le debo un agradecimiento a Bonita L. Baskin, quien fue, en el momento que llevé a cabo mi pieza, la CEO de los Servicios de Laboratorio de Apptec, en St. Paul, MN. La sangre fue tomada para “Historia Natural del Enigma” el 13 de mayo de 2004 en las instalaciones de los Servicios de Laboratorio Apptec.

4. Con la asistencia del Profesor Neil Olszewski, obtuve una confirmación positiva de que mi proteína de IgG fuera producida sólo en las venas de la Edunia, al detectar la actividad de la enzima GUS (beta glucuronidase), la cual está fusionada con la secuencia de IgG. La detección fue lograda por medio de la técnica de manchado.

5. La forma de la escultura es una proteína inventada compuesta de partes humanas y animales. La parte humana es un fragmento de mi cadena ligera de Inmunoglobina (IgG) (región variable). El componente de planta viene del ANTHOCYANNIN1 (AN1), responsable de la pigmentación roja en la flor. Más precisamente, el AN1 es un factor de transcripción que controla los genes, codificando las enzimas que producen los pigmentos rojos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ejemplo imprescindible para Tópicos de Nuevas Tendencias.

Ángeles Saura: angeles.saura@uam.es dijo...

¿Por qué no usas y activas las ETIQUETAS?
Tu espacio es muy interesante. De esta forma podríamos, como en un índice acceder a tus temas tratados.
Un abrazo

A. Kurtz dijo...

Debo acordarme de hacerlo. muchas gracias.

ae